HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS " A-1000 "

Enviado por Ana Montrosis el 10/01/2008 a las 12:07 AM

 Adelanto del libro inédito "A 1000" próximo a publicarse por Lustraeditores:

Solo el enorme talento de Héctor Hernández Montecinos  ha podido construir un libro como este A-1000* o La Vida Muerta cuando el Conversacionalismo parecía atravesar sus estertores finales. He aquí que -quien es probablemente el mejor dotado entre los jóvenes poetas chilenos de hoy-  consigue conmovernos con un fraseo terriblemente coloquial –en su atropellada dicción sobre el tema de un amor conflictivo y radical-  propenso a la destrucción de todos los conceptos establecidos posibles. Ningún ícono queda en pie ante la blietzkrieg hernando-montecina. Ni el amor ni el odio. Ni las convenciones ni las rebeldías sociales. Una ráfaga destructiva asola los predios de la  poesía latinoamericana reciente, pero no en el plano del lenguaje –en este caso- sino en la pura mentalidad de sus transgresores. En  [HH]  la vitalidad de su escritura se inmiscuye en la coloquialidad y la desbroza, extrañamente presentándonos un nuevo y rotundo tono; el cual es exacto para decirle Salud Broster! –Dos escudos más o si volviera a Lima –donde ha escrito este libro- Dos cristales, porque como él dice en un poema la soledad en Perú es diferente. Así es. 

[Roger Santiváñez. Vientos helados de Filadelfia, diciembre 2007]

* A-1000 (Lima, Lustra Editores, 2008, 104 páginas)

NOTA

La mayoría de estos poemas fueron pensados, escritos o terminados de escribir en un viaje a Perú que me tuvo casi un mes y medio durante el año 2007 (incluye terremoto): Lima, Trujillo, Huanchaco, Callao, Barranca, entre otros lugares. Aquí dejo constancia de ese amor (...) Los 28 poemas son un adelanto de un libro mayor que se llama Debajo de la lengua y, a la vez, una conmemoración de los años cumplidos por el autor.

LOS ESTÚPIDOS DE SIEMPRE

AHORA SON AMIGOS

               Leo lo que los perros de la poesía

 

siempre entienden como bien,

 

pero esos súper lectores no ven nada más     

 

que tinta en los libros

 

y no saben si la O es cuadrada

 

o un hoyo en la página          

 

para poder leer desde el precipicio

 

que es el libro mismo,

 

caramba!.            

 

 

                    No entienden que la catástrofe                    

 

está sobre nuestras cabezas,   

 

pues para ellos

 

esto es literatura    

 

y ven propaganda y repetición

 

donde sólo hay señales de alarma y muerte.

 

 

                    Ni todos los márgenes juntos                        

 

me darían un lugarcito en algún centro,

 

ni todas las confusiones genéricas juntas

 

me harían más regia

 

que un travesti con Síndrome de Dawn.

 

 

                    Qué le vamos a hacer,       

 

si el capital del lenguaje

 

yo los despilfarro porque nunca fue mío;

 

no soy como esos que ahorran y ahorran

 

tantas bellas y terribles palabras,

 

porque todo lo que se acumula para uno mismo

 

termina convirtiéndose en mierda.

 

 

                    Estos corchetes [   ]  

 

parecen un libro abierto

 

sobre el cual hay dos letras que no son el nombre oculto

 

de ningún dios, ni de ningún padre      

 

al cual pueda violar con un beso                  

 

en su lengua muerta,

 

porque la reescritura es la violación de los violados,        

 

es la vuelta de manos y de piernas,

 

pues uno está escrito en todos los poemas que existirán.

 

 

                    La reescritura no es novedad   

 

porque la novedad son los mismos viejos sueños de siempre,

 

acaso no estamos reescritos por esos poetas locos

 

que mancharon el lenguaje con sus propias vidas,

 

acaso no estamos reescribiendo el último capítulo        

 

de nuestro pasado inconcluso.

 

 

                    Los perros de la poesía,

 

como dicen por ahí,    

 

sólo quieren huesos y oler su propia ponzoña,

 

se juntan a hablar mal de mí

 

que es lo mismo que recordarme

 

mis ex amigos mis ex queridos

 

hacen todo para que alguien los vea

 

se inventan lecturas todas las semanas

 

porque nadie más los invitaría

 

y se esmeran en negar toda relación conmigo   

 

en esos lugares que de tan privados         

 

están en la plaza pública del asco      

 

y su bajeza de tan grande casi ni se ve.

 

                  

 

                   Heu miser!

 

quia frequenter impeditus ero deinceps!,

 

 

que quiere decir:

 

 

                    Ay de mí,

 

que de hoy más seré frecuentemente atormentado!.

 

 

                    Ja!

 

                    Hijos de la grandísima puta que los parió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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